Catholic Diocese of Spokane, Washington


La Paz Este Con Ustedes

"Queridos Feligreses"


por el Sr. Obispo Mons. Blase J. Cupich

(Del edición 21 junio 2012 del Inland Register)

Pentecostés, 2012

Queridos Feligreses:

En Octubre del 2010, les informé que la Diócesis de Spokane había comenzado un periodo de mediación para responder algunas demandas de abuso sexual ocurridas en el pasado por parte del clero, pero que fueron hechas después del acuerdo de la bancarrota en el 2007 llamado Plan de Reorganización. Ese Plan tenía una cuenta de muchos millones para recompensar a las víctimas de abuso, y también había una parte que correspondía a demandas que se pudieran hacer después del plazo dado en Marzo del 2007. La posibilidad para poder demandar era de nueve años o hasta el 2016. En ese momento, se dieron un millón de dólares para cubrir esta cuenta que se llamó “las acusaciones futuras.” Veintidós parroquias en el condado de Spokane se pusieron como colaterales para asegurar que si las recompensas que se les daban a las víctimas sobrepasaba el millón de dólares, la diócesis pagaría. Se les dijo a los feligreses que el riesgo era pequeño porque el número de acusaciones futuras serían pocas.

Como les dije en mi carta que mandé un poco después que llegue en el Otoño del 2010, la persona escogida, Trustee, para asegurarse que se cumpliera el plan, me informó que pronto se acabaría el millón de dólares; y que teníamos que dar más dinero o se embargarían algunas iglesias y escuelas. La Diócesis no tenía el dinero, lo que significaba que el embargo era eminente. La situación se estaba complicando más por los costos legales que se tuvieron que hacer en el 2009 y que tomaban el poco dinero que teníamos. También nos informaron que era muy probable que aceptaran otras acusaciones; y eso ponía en riesgo la sobrevivencia de la Iglesia Católica en el Este de Washington como la conocemos.

Tomando todo esto en consideración, busque la ayuda de un nuevo equipo de personas para que vieran esto con una nueva luz, me ayudaran a crear una estrategia e identificar metas y prioridades. Con su consejo, tomé los servicios del Juez Federal Michael Hogan del Distrito de Oregón para que sirviera como mediador. Una vez que conseguimos la participación de todas las partes implicadas, la corte de bancarrotas aprobó la mediación la cual incluía la suspensión de todas las demandas y acciones de la corte.

Nosotros identificamos cuatro metas que necesitábamos alcanzar para que la mediación fuera exitosa.

1. Remover el peligro inmediato de que se cerraran parroquias. Yo estaba convencido que el embargo de las propiedades parroquiales no significaba solamente perder propiedades materiales sino también la perdida de comunidades de fe y la disminución de nuestro sistema escolar. Se debería evitar este escenario;

2. Reducir nuestros gastos legales que eran de un promedio de un cuarto de millón al año, durante los tres años después del acuerdo de la bancarrota;

3. Llegar a un acuerdo razonable de la cantidad que se le debería pagar a las victimas pendientes en las acusaciones futuras; y que nosotros tuviéramos la posibilidad de cumplir con nuestros compromisos financieros. Si esto no se resolvía, tendríamos que pagar posiblemente muchos millones y pondría en riesgo la mitad de las parroquias y escuelas, y;

4. Trazar una nueva estrategia y procedimiento para los próximos cuatro años que quedan en el plan de la bancarrota, hasta el 2016.

Me reuní dos veces con párrocos y representantes laicos (miembros de consejos parroquiales y financieros) para actualizarlos acerca de la mediación. Estoy muy agradecido por su apoyo durante la mediación y por las oraciones en sus parroquias para el éxito de la mediación.

El día de hoy me da gusto informarles que esta semana se van a poner unos papeles en la corte de bancarrota de Spokane que cumplen las cuatro metas. Todas las personas envueltas han aceptado los términos. Anticipamos que este plan sea aceptado por la corte a principios del próximo mes. En pocas palabras, esto significa lo siguiente:

UNO) Ninguna parroquia será cerrada para cumplir con nuestras obligaciones con los casos de las acusaciones futuras. No puedo enfatizar lo suficiente lo cerca que estuvimos de perder la mitad de las iglesias en el condado de Spokane. Todos hubiéramos perdido. Hubieran surgido batallas legales con la perdida de comunidades de fe y escuelas. Y esto habría costado muchísimo dinero. También es verdad que el dinero obtenido de la venta de las iglesias habría ido no solamente para recompensar a las victimas sino para pagar gastos de cortes y abogados;

DOS) Todas las apelaciones serás retiradas. Entonces se eliminarán grandes gastos financieros.

TRES) Podremos cumplir nuestras obligaciones de pagar a las víctimas y nuestros gastos legales y de mediación. Para pagar todo esto necesitamos contribuir $1.5 millones de dólares; que en realidad es mucho menos de lo que se esperaba. Esta contribución también capitalizará nuevamente el fondo para las acusaciones futuras.

La buena nueva es que después de platicar con los párrocos y representantes laicos, sí podemos cumplir con esta obligación. Cada parroquia en la Diócesis ha contribuido con su parte que le toca. A las parroquias que no tenían la cantidad en este momento se les ha prestado de un fondo que se estableció con dinero de otras parroquias y de algunos donadores y el interés es de 0 por ciento. Las parroquias tienen hasta cinco años para pagar el dinero.

CUATRO) El Juez Federal Michael Hogan será el nuevo Tort Claim Reviewer y analizará cualquier acusación futura que pudiera haber en los próximos cuatro años. También tendremos un nuevo Trustee, la Sra. Maggie Lyons de Hayden, Idaho. Este cambio administrativo reducirá los gastos significativamente.

Nada de esto hubiera sido posible sin el consejo del Sr. Ford Elsaesser, nuestro abogado y asistido por un abogado local John Munding y el talento del Juez Hogan. Yo estoy personalmente agradecido al Juez Hogan y sé que ustedes comparten mi sentimiento.

Al mismo tiempo sé que este acuerdo es el fruto de sus oraciones personales y comunitarias que les pedí en el Otoño del 2010. Me es claro que sin la ayuda de Dios nada de esto hubiera sido posible; esto fue muy claro durante los muchos cambios y complicaciones durante la mediación. Aunque llegamos a este buen acuerdo, les pido que se mantengan en oración para darle gracias a Dios hasta el 15 de Agosto, la fiesta de la Asunción de María.

Aunque me he estado comunicando en privado con sus párrocos y representantes laicos, siempre he querido informarles a todos ustedes los detalles y decisiones. Como el acuerdo será público esta semana, he pedido que esta carta esté disponible en nuestras parroquias en la fiesta de Pentecostés.

Este es un momento muy importante en un capítulo triste en la historia de nuestra diócesis. Nunca podemos olvidar el daño que se le ha hecho a niños, quienes se merecen lo mejor de la Iglesia y sus ministros. Una vez más, les pido perdón a personas que han sido abusadas por el clero y a sus familias. No nos cansaremos de asegurarnos que nuestras iglesias y escuelas sigan siendo un lugar seguro para nuestros jóvenes. También, estoy personalmente comprometido con la sanación en nuestra Iglesia y planeo anunciar unas nuevas iniciativas para esto.

Con este anuncio en la fiesta conocida como el “Nacimiento de la Iglesia,” se nos da la oportunidad de comenzar de nuevo y tomar la tarea de promover todo lo bueno del Evangelio y de la Iglesia Católica. Estoy muy agradecido con el apoyo que se me ha demostrado cuando los he visto durante mis visitas parroquiales y otros eventos. Ahora veamos hacia delante, humildes por la Gracia de Dios en este momento y confiando que el Espíritu de Cristo ahora renovará la Iglesia también.

Sinceramente en Cristo,

Monseñor Blase J. Cupich
Obispo de Spokane

- Tradujo Padre Miguel Mejia


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