Catholic Diocese of Spokane, Washington



Declaración a cerca del mandato del HHS

Febrero 7, 2012

(Momentos antes de la publicación de esta carta, el presidente Obama anunció que oficiales del gobierno pusieron una “acomodación” que respondía a las preocupaciones que se presentaban en la carta. Sin embargo, porque no todos los detalles de esa “acomodación” se han estudiado a fondo, el Obispo Cupich pidió que su carta se publicara porque también habla de amenazas similares en contra de la libertad religiosa en el Estado de Washington.)

Queridos hermanos y hermanas en Cristo,

Les escribo a cerca de la reciente decisión del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) que requiere que la mayoría de las instituciones religiosas paguen por la cobertura de anticonceptivos, esterilización y por dos medicinas que pudieran terminar en aborto. La decisión del HHS amenaza seriamente el libre ejercicio de religión garantizado por la Constitución. Por ahora, una burocracia gubernamental determinará, con el propósito de aplicar una excepción a este mandato, lo que significa para cualquier iglesia ser iglesia y lo que define el ejercicio lícito de la religión. La excepción religiosa del HHS es tan angosta, que como dice el padre Larry Snyder, presidente de las Caridades Católicas en EEUU, “el ministerio del mismo Jesucristo no sería considerado una entidad religiosa.”

Seamos claros. Aunque el argumento en parte comienza con el mandato del gobierno para que cubramos servicios y procedimientos que la Iglesia Católica considera inmorales, esto no termina ahí. Tampoco es un asunto que solo tiene que ver con la libertad de nuestra conciencia, porque en realidad hay una clausula que tiene que ver con la conciencia aunque es muy restringida en la práctica. Y aunque un reciente artículo en la revista América dice que “la decisión es una amenaza para que como iglesia podamos vivir de una manera Católica,” esto no es solamente a cerca de la Iglesia Católica. El verdadero problema es que ahora una burocracia gubernamental, hasta ahora prevenida por la Constitución y por más de 230 años de decisiones judiciales – va a decidir lo que significa ser iglesia, y lo que define el ejercicio lícito de la religión.

Prácticamente hablando, si esta decisión no cambia, nuestras escuelas, hospitales y organizaciones de caridad tendrán que escoger una de tres opciones: 1) violar nuestras creencias proveyendo cobertura para medicamentos y procedimientos que creemos son inmorales, 2) quitarle cobertura médica a todos nuestros trabajadores y tener que pagar multas que ponen en riesgo la existencia de nuestros servicios, 3) contratar y servir solo a Católicos con la esperanza que solo así califiquemos para la excepción.

Este mandato de la HHS es un asalto directo en contra de la misión y enseñanza de la Iglesia que nos dio Cristo, porque aunque enseñamos la verdad de nuestra fe, se nos pedirá que paguemos por medicinas y procedimientos que violan esas mismas verdades. Ni nosotros, ni ninguna comunidad de fe, debe de ser puesta en esta terrible posición. Ni se nos debe de poner en la situación de negarles cobertura médica a nuestros empleados porque la cobertura es un derecho humano; y como resultado enfrentaríamos graves problemas económicos por las multas. Tampoco se nos debe de obligar a cerrarles las puertas de nuestros hospitales, escuelas, y servicios sociales a personas que no son Católicas. Este mandato es malo para la Iglesia y es malo para el país. Desgraciadamente, varios atentos para terminar con la libertad religiosa han venido de las legislaturas y las cortes por más de una década. Es más, ahora nuestra misma legislatura en el Estado de Washington está considerando un mandato similar que forcé a las organizaciones religiosas a pagar cobertura para los abortos.

Este es un momento en el que debemos actuar, y nuestras voces se deben escuchar defendiendo a nuestra Iglesia y a nuestro país. Les pido:

• que oren, porque una comunidad de fe siempre debe de voltear hacia Dios en quien confiamos todo es posible;
• que nuestros sacerdotes dediquen oraciones especiales en las intercesiones del fin de semana de Febrero 18-19 para la libertad religiosa en nuestro país;
• que se hagan escuchar contactando a sus senadores y representantes dejándoles saber su oposición a HB 2330 y SB 6185 que mandan a nuestras iglesia, escuelas y servicios sociales a que paguen por abortos en nuestro estado. La manera más fácil de hacer esto es entrando en el sitio de internet de la Conferencia Católica del Estado de Washington www.thewscc.org;
• que ustedes aprendan más. Los invito a que visiten el sitio de internet de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos www.usccb .org/conscience, donde encontrarán recursos para apoyar legislaturas que revoquen la decisión del HHS.

Continuaré actualizándolos conforme se vaya desarrollando la situación. Gracias por su apoyo.

Sinceramente en Cristo,

El Reverendísimo Blase J. Cupich
Obispo de Spokane


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