Catholic Diocese of Spokane, Washington


La Paz Este Con Ustedes

"Caminando con Papa Francisco: El papa que ‘está cerca de la gente’ da un ejemplo para el clero y los laicos acerca del nueve evangelización"


por el Sr. Obispo Mons. Blase J. Cupich

(Del edición 20 junio 2013 del Inland Register)

(Nota del Editor: El Obispo Cupich quedó tan impresionado por este artículo de un periodista en Roma, que pidió que fuera su artículo de este mes como una forma de ayudar a los feligreses para tener una idea del nuevo estilo del Santo Padre y de la forma en que está siendo recibido.)

por Gerald O’Connor

Cuando uno observa como el Papa Francisco se mueve entre la gente con discapacidades físicas o mentales, es como ver una página del Evangelio convertirse en realidad. En el Evangelio leemos cómo llevaban a los enfermos y discapacitados a Jesús para que les impusiera las manos. Lo mismo está ocurriendo ahora con el Papa Francisco en cada audiencia pública en la Plaza de San Pedro, o donde quiera que va en Roma.

Ver esto es algo muy conmovedor. Pasa entre ellos sonriendo, acariciando algunos, besa a muchos de ellos, y abrazando a los más enfermos. Él susurra palabras de amor y aliento, y hace la señal de la cruz en sus frentes.

Para estas personas, que se sienten marginados, la presencia del Papa entre ellos es muy alentadora, les da consuelo y es estimulante, es un momento de gracia. Lo besan, le tocan su mano, sonríen, lloran, gritan y le cuentan sus penas y alegrías.

Después de celebrar la misa y canonizar a 802 santos el domingo 12 de mayo, el Papa argentino pasó casi 30 minutos entre la gran multitud de más de 100.000 personas de diferentes países que se reunieron en la Plaza de San Pedro. En el camino, él besó muchos bebés y niños pequeños. En un momento vio a una joven con síndrome de Down entre la multitud. Detuvo el jeep, se bajó, abrazó y bendijo a esa joven. La mirada de placer en la cara de la joven lo decía todo.

A medida que se acercaba el final de su viaje a través de la plaza, el jefe de seguridad del Vaticano, Domenico Gianni, le dijo: “Mira, hay una gran multitud de personas en sillas de ruedas por allí, tal vez son demasiados.” El Papa Francisco miró y, sin más, salió del jeep y se dirigió a saludar a cada uno de ellos. Tardó media hora saludándolos.

Desde el jeep vio un niño de 5 años de edad con problemas inmensos, el muchacho se encontraba en tan mal estado que una enfermera tuvo que sostenerlo en sus brazos. El Papa Francisco se fue directamente al niño y, poniendo sus brazos alrededor de él, lo besó suavemente, susurró unas palabras de aliento, y lo bendijo. Luego bendijo a los que estaban cuidando al niño, antes de pasar a la siguiente persona en necesidad.

“Francisco, tú nos entiendes” dijo una anciana en silla de ruedas cuando lo vio venir hacia ella. Ella le dio una palmada en la espalda, y le besó la mano. Y su marido, que estaba cuidando de ella, tomó la mano del Papa también con una mirada de inmensa gratitud, y luego se echó a llorar.

El primer Papa latinoamericano en la historia de la Iglesia continuó así durante media hora. Cuando se acercaba el final, otra mujer en una silla de ruedas le dijo: “Debes estar cansado ya.” Él la miró con una sonrisa y bromeó: “No tan cansado, pero veo que eres una profeta!”

Para el Papa Francisco, esto es lo que significa ser un sacerdote, estar cerca de la gente, y sobre todo con los que tienen más dificultades y necesidades. Él ve esto como la misión de un sacerdote, de un Obispo, y de hecho de todos los verdaderos seguidores de Cristo. Él lo ve como la primera prioridad del Papa. Él tiene una palabra en español para ella: cerca – “estar cerca”, “cercanía”.

Este Papa “del fin del mundo” está dando un ejemplo para los cristianos en todo el mundo, para los miembros del clero, altos o bajos, para los miembros de las órdenes religiosas, y para los fieles laicos.

En los últimos años, mucho se ha escrito y dicho acerca de la nueva evangelización y de lo que significa y lo que esto implica. Una nueva oficina se estableció en el Vaticano para ello, bajo el pontificado de Benedicto XVI, y estructuras similares se han establecido en muchos países. Pero un observador del Vaticano comentó en Roma la semana pasada, “el Papa Francisco entiende lo que la nueva evangelización es más que todas las estructuras que hemos creado.”

En efecto, este Papa de Argentina está participando en la nueva evangelización de una manera que está llegando a los corazones de todo el mundo, desde Islandia a la Tierra del Fuego en su país natal, Argentina - un país ocho veces el tamaño de Francia. Y él está llegando a la gente de todos los credos y a los que no creen nada, no sólo a los católicos.

Hay una gran evidencia en muchos países de que los católicos están regresando a la iglesia y a la confesión de una manera que no ha ocurrido por décadas, por lo que ven hacer al Papa Francisco y de lo que le han escuchado decir acerca de que Dios es un Dios de misericordia y el amor que nos tiene. Él de alguna manera se está conectando con la gente, con los corazones de todo el mundo.

Este primer Papa jesuita está dotado de palabras, pero él opta por usar pocas. Al igual que San Francisco de Asís, él prefiere comunicar el mensaje evangélico del amor, siempre que sea posible, con hechos más que con palabras.

Como dijo en la misa de la mañana del sábado, 11 de mayo, uno toca “las heridas de Jesús, la carne de Jesús” cuando nos acercamos a ayudar a los pobres, los analfabetos, los que más lo necesitan. La oración a Dios, ser un seguidor de Cristo, dijo, consiste en tocar las heridas de estas personas que están en los extremos de la vida.

Uno sólo puede preguntarse qué ocurriría en el mundo si todos los obispos católicos, sacerdotes, religiosos y religiosas y laicos siguieran el ejemplo del Papa Francisco.

(Este artículo fue publicado originalmente el 13 de mayo del 2013 en la edición de El Universo, y es reproducido con autorización.)

- Tradujo Padre Miguel Mejia


Home


WEB CONTACT

© The Catholic Diocese of Spokane. All Rights Reserved