Catholic Diocese of Spokane, Washington


Completando la Alegría


Una Carta Pastoral de Obispo Blase J. Cupich

(Del edición 18 septiembre 2014 del Inland Register)

Aquí tienen lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos y palpado con nuestras manos... me refiero a la Palabra que es vida. Se lo anunciamos también a ustedes para que estén en comunión con nosotros, pues nosotros estamos en comunión con el Padre y con su Hijo, Jesucristo. (I Juan 1:1-3)

Mis Queridos Hermanos y Hermanas en Cristo:

Las almas valientes que escribieron estas palabras conmovedoras hace casi 2000 años estaban enfrentando amenazas de dentro y fuera de sí mismos. Las divisiones estaban desgarrando la vida de la comunidad. La persecución pública por todo el Imperio Romano amenazaba su sobrevivencia. Sin embargo estos primeros discípulos de Jesús de Nazaret no enfocaron su atención en la crisis del momento, ni tampoco en sus propios intereses o impulsos de preservación.

Aunque estas preocupaciones fueran tan intimidantes, la experiencia transformadora del encuentro con el Señor Resucitado les forzaba a fijar su vista en lo más alto. Jesús les hablo de una manera que dejaba sus corazones pidiendo más, y ese “más” era compartirle a El con otras personas. Ninguna otra cosa era importante. Lo importante era decirles a otros acerca de la nueva vida que Cristo estaba ofreciendo a la humanidad. Tenían que invitar a otros a participar en esa nueva vida. Este compartir dependería de cada uno de estos primeros discípulos.

La resolución y el entusiasmo de estos primeros cristianos me vinieron a la mente al reflexionar en todo lo que observé en la Reunión de Líderes (Leadership Summit) que tuvimos durante el proceso de Conocer, Amar y Servir (KLS por sus siglas en Inglés). Cincuenta líderes Católicos del Este de Washington – mujeres y hombres laicos, Religiosas, sacerdotes y diáconos – se reunieron el viernes y sábado, 11 y 12 de abril, en el Centro de Retiros llamado Corazón Inmaculado. Su tarea como grupo era la de discernir con la ayuda del Espíritu Santo el camino que Dios está abriendo para nuestra Iglesia local al comienzo de nuestro segundo centenario, y bajo el emocionante y energético liderazgo del Papa Francisco. De hecho, todos los participantes leyeron con anticipación la Exhortación Apostólica del Papa titulada La Alegría del Evangelio, que de una manera muy hermosa pronuncia claramente una visión para nuestra Iglesia en nuestro tiempo. Este documento puede ser encontrado en el internet:

Inglés: http://www.dioceseofspokane.org/pdf/kls/pope francis_english.pdf
Español: http://www.dioceseofspokane.org/pdf/kls/papa francisco_espanol.pdf

Los líderes en la reunión trabajaron juntos como grupo, sin embargo cada uno de los participantes tenían que hacer su compromiso personal, sacrificio y decisión para garantizar el éxito de la Reunión de Líderes. Tenían que ser intencionalmente discípulos – y lo fueron.

Además de haber estudiado de antemano la Exhortación Apostólica del Santo Padre, los que estuvieron juntos para la reunión hicieron muchos sacrificios personales para unirse a este trabajo. Algunos viajaron desde muy lejos pagando sus propios gastos, sacrificaron un día de salario, hicieron arreglos para buscar cuidado de niños y de la familia, o hicieron a un lado obligaciones e intereses personales. Cada uno de ellos compartió el trabajo de catalogar casi cien reportes recibidos de las parroquias y grupos afiliados que identificaron los puntos fuertes y las aspiraciones de nuestra Iglesia local. Cada uno hizo la decisión de estar abiertos al Espíritu Santo. Ellos también fueron vulnerables a preguntas molestantes que les presentaron otros feligreses como: “¿Seré yo el último Católico en mi familia?” ¿Será la fe pasada a generaciones futuras? ¿Sobrevivirá nuestra Iglesia los daños hechos por el abuso de los niños?” Estos líderes hicieron todo este sacrificio cuando los juicios, las frustraciones, amenazas y vergüenzas que han sido una carga para nuestra Iglesia local por más de una década hirieron muy profundamente a cada uno de sus corazones.

Cada uno de los participantes aceptó valientemente esta tarea, sin miedo a los retos que la Iglesia enfrenta en el presente. Sí, lo hicieron porque ellos aman a la Iglesia. Lo hicieron porque ellos están entusiasmados por la dirección que el Papa Francisco está ofreciendo. Pero, había algo más que observé en la Reunión de Líderes. Este grupo de líderes demostró repetidamente que ellos están motivados porque ellos han llegado a conocer al Señor en sus propias vidas. Como nuestros antepasados, que nos escribieron hace cerca de dos mil años, estos líderes se han dedicado a Conocer, Amar y Servir simplemente porque el Señor Resucitado les ha tocado cada una de sus vidas de una manera que les ha dejado su corazón pidiendo más, y ese “más” es compartir a Dios con otros.

Estoy realmente impresionado por la manera en que los líderes llegaron a la reunión con dedicación, amor a la Iglesia e incansable determinación, y quiero comenzar esta Carta Pastoral comentando esto. Pero, para ser honesto, muchos de ustedes que participaron en el proceso de Conocer, Amar y Servir (KLS) durante el año pasado demostraron estas mismas cualidades de sacrificio y compromiso. Ustedes se tomaron el tiempo para participar en los Equipos de Liderazgo y para asistir a las sesiones de consulta; contestaron las encuestas y ofrecieron su información en preparación para la Reunión de Líderes. Ustedes hicieron esto porque aman a la Iglesia, pero también porque el Señor ha tocado sus vidas.

Todo esto me llena de gran esperanza al escribir esta Carta Pastoral. Estoy convencido de que cada uno de ustedes que lee estas palabras está siendo agraciado por Dios en este momento para reencender su propio amor por la Iglesia y para aventar en llamas la experiencia de ser tocado profundamente en el corazón por Cristo. Es a ese nivel de su fe personal que los invito a unirse conmigo – con compromiso y dedicación – para tomar el compromiso de implementar las prioridades del KLS y el plan que presento aquí.

Sin esa misma clase de energía, entusiasmo y participación personal por parte de todos nosotros, la propuesta que ofrezco aquí será solo palabras en papel. Estas prioridades y tarea de la implementación del Plan Pastoral Diocesano, han sido diseñadas para dar nueva fuerza a nuestra Iglesia local mientras aceptamos el trabajo de Cristo con una nueva energía y propósito.

La pregunta crítica que debemos hacernos al leer esta Carta Pastoral es: ¿Estoy listo y dispuesto a hacer esto? ¿Estoy yo, personalmente, listo y dispuesto a compartir a Cristo, ese Cristo que me ha tocado mi corazón, con otras personas?

Esta es la pregunta que cada uno de nosotros debemos hacernos al leer esta carta pastoral como comunidad Católica del Este de Washington, al estudiar las prioridades y aceptar la tarea en el Plan Pastoral del proceso de KLS. Dependiendo de sus intereses y de cómo los toca la gracia de Dios, cada uno de ustedes escucharán el llamado personal de involucrarse en la implementación de este Plan Pastoral y de enfrentar sus retos en diferentes maneras:

¿Estás comprometido a trabajar con tus compañeros feligreses de una manera colaborativa para hacer tu comunidad de fe más hospitalaria y proveer más ayuda a los miembros que lo necesitan?

¿Estás dispuesto a dar un paso hacia delante para unirte a otros y tomar la responsabilidad de mejorar y enriquecer las liturgias de la parroquia y su catequesis para los jóvenes?

¿Trabajarás para la edificación de un nuevo liderazgo y apoyarás con corresponsabilidad a la parroquia y la diócesis?

¿Apoyarás y participarás en salir al encuentro de los pobres, de los que no pertenecen a ninguna iglesia y promoverás la unidad Cristiana?

¿Ayudarás a cambiar la mentalidad de la Iglesia de una de mantenimiento a una de misión?

Al final, la pregunta es la misma: ¿Estás dispuesto a unirte a mí y a sus compañeros feligreses a fin de tomar tu responsabilidad personal de renovar la Iglesia? Dicho simplemente, nos tenemos que asegurar de que Conocer, Amar y Servir no son solamente tres palabras en una página, o una frase pegajosa, sino que son las acciones que distinguen y definen cada una de nuestras vidas como creyentes, como discípulos intencionales de Cristo.

El Papa Francisco habla de la necesidad que cada uno de nosotros tenemos de renovar nuestro encuentro con el Señor:

Invito a cada cristiano, en cualquier lugar y situación en que se encuentre, a renovar ahora mismo su encuentro personal con Jesucristo, o, al menos, a tomar la decisión de dejarse encontrar por El, de intentarlo cada día sin descanso. No hay razón para que alguien piense que esta invitación no es para él… Este es el momento para decirle a Jesucristo: “Señor, me he dejado engañar, de mil maneras escapé de tu amor, pero aquí estoy otra vez para renovar mi alianza contigo. Te necesito. Rescátame de nuevo, Señor, acéptame una vez más entre tus brazos redentores...” (EG 3)

Tengamos esto en mente ahora que primero resumo nuestras prioridades y después presento el Plan Pastoral que está basado en las recomendaciones recibidas en la Reunión de Líderes.

PRIORIDADES DE LA REUNION DE LIDERES
Introducción

En la Reunión de Líderes del KLS se identificaron ocho prioridades. Después de enlistarlas, las agruparé bajo cuatro encabezados. Posteriormente proveeré un Plan Pastoral y ofreceré pasos específicos que cada Católico, todas nuestras parroquias y las oficinas diocesanas deberán seguir en los próximos cuatro años.

La Reunión de Líderes identificó las siguientes prioridades después de una cuidadosa y delicada revisión de los reportes que las parroquias y otras instituciones entregaron y después de una discusión de la información proveyeron:

1. Formación en la Fe
2. Liderazgo – Vocaciones (laicos) y ordenados) – Formación de Ministros.
3. Fortalecer la Comunidad.
4. Jóvenes, Jóvenes Adultos, Familia.
5. Eucaristía.
6. Corresponsabilidad – Tiempo, Talento y Tesoro.
7. Servicio Social
8. Evangelización y Diálogo Ecuménico y con Otros Credos

Semejanza con las Prioridades de la Iglesia Primitiva

Lo que más me sorprendió cuando vi esta lista de la Reunión de Líderes fue la semejanza notable que tiene con las prioridades que los miembros de la Iglesia Primitiva en Jerusalén aceptaron y dejaron escrito en los Hechos de los Apóstoles. Los miembros de esta comunidad fueron los discípulos originales a quien Jesús llamó y envió al mundo a proclamar el Evangelio, para que otros también tuvieran su vida. Ellos tenían una lista de cuatro prioridades, y estas han servido como punto de referencia para la Iglesia a través del tiempo. Esto es lo que leemos en el segundo capítulo de los Hechos de los Apóstoles:

Los que creyeron en Cristo se dedicaron a:

1. la enseñanza de los apóstoles
2. la vida comunitaria
3. compartir el pan y la oración
4. a compartir con aquellos que tenían necesidad y añadir a su número aquellos que habían sido salvos por la Buena Nueva.

La semejanza entre esta lista de cuatro prioridades encontrada en los Hechos y las ocho prioridades identificadas en la Reunión de Líderes me impulsa a ofrecer el siguiente programa bajo cuatro encabezados que se realizará los próximos cuatro años:

1. La Enseñanza de los Apóstoles; mejorando la Formación de Fe y Desarrollo de Liderazgo (2014-2015)
2. Nuestra Vida Común; ayudando a nuestras comunidades parroquiales y escolares para que sean más hospitalarias y pongan más atención a los jóvenes, jóvenes adultos y familias (2015-2016)
3. El Compartir el Pan y la Oración; teniendo una renovación litúrgica que refleje un discipulado y corresponsabilidad auténtica (2016-2017);
4. Servicio Social, Ecumenismo y Evangelización; compartiendo nuestros bienes con aquellos que están necesitados, compartiendo la Buena Nueva a través de la evangelización y construyendo puentes para el diálogo ecuménico y con otros credos (2017-2018).

Me parece que hay ventajas al conectar nuestras prioridades con las cuatro prioridades adoptadas por la Iglesia Primitiva.

Primero, desde un punto de vista práctico, este agrupamiento de las prioridades de la Reunión de Líderes nos da la posibilidad de trabajarlas en un periodo de tiempo razonable; y de trabajar juntos de una manera solidaria, organizada y coordinada. La diócesis, respetando el principio de subsidiaridad, respetará la libertad de cada parroquia y a la vez programará asambleas diocesanas y facilitará recursos a las parroquias y los feligreses. De la misma manera, las parroquias pueden trabajar juntas y apoyarse mutuamente, al compartir sus mejores prácticas y experiencias.

Segundo, el conectar deliberadamente nuestras prioridades a las actividades de la Iglesia Primitiva, nos ayudará a mantener en mente que el Evangelio que proclamamos el día de hoy es tan vivo e importante como fue para los primeros cristianos. Nuestros antepasados en la Fe tomaron la tarea de proclamar el Evangelio con energía y vigor porque siempre eran conscientes y animados por el hecho de que Cristo iba con ellos en su camino de fe; y debería ser lo mismo para nosotros. Más aún, conectando nuestras aspiraciones y sueños a la experiencia vivida por la Iglesia Primitiva nos dará un gran recurso en la Tradición de la Iglesia que nos permita desempacar el significado y profundidad del proceso de KLS durante estos cuatro años.

Lo Que les Pido para los Próximos
Cuatro Años: 2014 a 2018

Pido que nuestra diócesis, parroquias, escuelas y cada uno de nosotros hagamos un compromiso de que nosotros como la Iglesia Católica del Este de Washington nos vamos a comprometer a cumplir estas prioridades en los próximos cuatro años.

Mi deseo es que todos sigamos el Plan Pastoral presentado a continuación para que podamos tomar ventaja de los recursos que la diócesis proveerá. Al mismo tiempo, entiendo que algunas comunidades tengan la necesidad de seguir una secuencia diferente y respeto las decisiones hechas a nivel local. Pero les pido a todos considerar seriamente el caminar juntos durante estos cuatro años. Si seguimos todos, el mismo plan y al mismo tiempo haremos buen uso de nuestros limitados recursos y estableceremos un sentido de solidaridad entre nosotros al ir todos juntos por este camino.

Tenemos frente a nosotros un hermoso y emocionante reto. La alegría del Evangelio es lo que debe motivarnos, centrarnos y apoyarnos para caminar hacia delante. Con la pasión y energía que expresan la voz de nuestros antepasados, El Papa Francisco está retando los corazones de esta generación urgiéndonos a cada uno de nosotros a poner a un lado la timidez y abrazar nuestra misión como discípulos de Jesús con una nueva imaginación y un entusiasmo renovado:

“Los desafíos están para superarlos. Seamos realistas, pero sin perder la alegría, la audacia y la entrega esperanzada. ¡No nos dejemos robar la fuerza misionera!” (EG 109)

Permitamos que estas palabras nos hagan valientes y unan nuestros corazones al reclamar nuestro llamado como discípulos de Jesús y de la misma forma apoyándonos unos a los otros en el peregrinar de fe trazado en este Plan Pastoral.

PLAN PASTORAL DIOCESANO
DE CUATRO AÑOS
2014-2018
OBSERVACIONES INTRODUCTORIAS

El Compromiso Diocesano

Es importante que desde el principio les asegure que la Administración Diocesana se compromete a crear una infraestructura de recursos para las parroquias y feligreses que responderán a este Plan Pastoral en los próximos cuatro años.

La diócesis ya ha hecho lo siguiente:

• estableció la nueva posición para el Apoyo Parroquial y Servicios de Renovación (PSRS, por sus siglas en inglés) y se contrató a un director (el 1º de julio);
• aprobó una nueva Constitución para el Consejo Pastoral Diocesano y se nombraron a nuevos miembros (el 1º de agosto);
• le dio la tarea al Consejo Pastoral Diocesano de colaborar con el Comité Organizador del KLS y con el director de la PSRS para que todos ellos supervisen el proceso de implementación del Plan Pastoral Diocesano (el 29 de agosto).

Por otra parte, la diócesis anualmente hará lo siguiente:

• pondrá en el presupuesto una cantidad para pagar los gastos relacionados con la porción Diocesana de la implementación del proceso del KLS;
• buscará el asesoramiento y consejo de los sacerdotes en las asambleas anuales del presbítero y del Consejo Presbiteral sobre el progreso de cómo se va implementando el Plan Pastoral;
• organizará, ejecutará y subsidiará una serie de las Asambleas Diocesanas Anuales para ayudar a llevar a cabo las prioridades de cada año;
• dedicará una columna especial por parte del Obispo en el periódico diocesano, Inland Register, sobre los diversos aspectos de cada prioridad que se abordarán en los próximos cuatro años;
• programará, en cooperación con las parroquias, programas de educación para los adultos que se darán en las parroquias durante los próximos cuatro años a fin de abordar las prioridades de cada año;
• reunirá al Consejo Pastoral Diocesano y al Comité Organizador del KLS para evaluar el progreso y la efectividad del Plan Diocesano de Pastoral;
• se tomarán medidas adicionales, enumeradas a continuación, para hacer posible que cada año se cumplan las prioridades.

La Presentación y el Esquema del Plan Pastoral

El Plan Pastoral se presentará en cuatro partes correspondiendo al conjunto de prioridades programadas en los próximos cuatro años. Para cada año, primero se enumerarán las prioridades que se seguirán ese año. Utilizaremos algunas citas de la exhortación del Papa Francisco, La Alegría del Evangelio, para inspirarnos y centrar nuestra atención mientras trabajamos juntos para implementar las prioridades del año. Luego, se dará una lista de tareas específicas para los líderes, junto con recomendaciones para las comunidades y los feligreses, para la diócesis y las parroquias. La única excepción, sin embargo, será que no se repetirán esas tareas que sean identificadas como recurrentes, como las que se señalaron en la sección anterior sobre la diócesis. En su mayor parte, todos los pasos, las medidas y las recomendaciones presentadas en el Plan Pastoral fueron identificadas en la Reunión de Líderes, pero he añadido otras.

La Asamblea Anual Diocesana

El calendario para implementar las cuatro prioridades del Plan Pastoral comienza en el otoño de cada año. Habrá una Asamblea Diocesana que trate con cada prioridad. La primer Asamblea será esta primavera (2015). Puesto que este es el primer año del proceso KLS, la Asamblea de la primavera del 2015 será especial. Al enfocarse en la primer prioridad del Plan Pastoral (Formación de la Fe y Desarrollo del Liderazgo) dará una oportunidad para que los participantes compartan cómo el liderazgo para el proceso del KLS y ministerios parroquiales están surgiendo al nivel parroquial. También se compartirán ideas de cómo fomentar el resto del Plan Pastoral.

Para apoyar la implementación de las tres siguientes prioridades del Plan Pastoral, la Asamblea Diocesana será en el otoño de los próximos años (2015, 2016, 2017) y tendrá exponentes que compartirán de a cuerdo a la prioridad ese año. Las Asambleas del otoño darán la oportunidad para que los participantes compartan las mejores prácticas y creen solidaridad entre las parroquias y feligreses de nuestra Diócesis.

Un Compromiso de Oración

Por último, quisiera que todos hagamos el esfuerzo de orar personal y comunitariamente para el éxito del proceso del KLS. La renovación en la Iglesia siempre ha comenzado y se ha nutrido a través de escuchar la voz del Espíritu Santo en nuestros corazones, tanto individual, como comunitariamente. La Virgen María fue el primer discípulo que atesoró al Espíritu vivo en su corazón. Encomendémonos a ella en estos años venideros para recordarnos que debemos seguir el ejemplo de ella, cuya alma se regocijaba en la presencia salvadora de Dios y de sus milagros.

2014-2015
PRIMERA PRIORIDAD
La Enseñanza de los Apóstoles
Formación en la Fe – Desarrollo de Líderes

LA DIOCESIS, PARROQUIAS, ESCUELAS Y CADA UNO DE NOSOTROS HACEMOS UN COMPROMISO DE QUE COMO LA IGLESIA CATOLICA EN EL ESTE DEL ESTADO DE WASHINGTON NOS DEDICAREMOS A LA ENSEÑANZA DE LOS APOSTOLES AL MEJORAR LA FORMACION EN LA FE Y LA FORMACION DE LOS LIDERES.

El Papa Francisco: La Alegría del Evangelio

El Evangelio invita ante todo a responder al Dios amante que nos salva, reconociéndolo en los demás y saliendo de nosotros mismos buscar el bien de todos... (EG 39)
El Evangelio nos ofrece la oportunidad de vivir la vida en un plano más alto... “pues la vida se alcanza y llega a su madurez en la medida en que se ofrece a fin de dar la vida por nuestros semejantes”. (EG10)
A todos debe llegar el consuelo y el estímulo del amor salvífico de Dios, que obra misteriosamente en cada persona, más allá de sus defectos y caídas. (EG 44)
 Cabe recordar que todo adoctrinamiento ha de situarse en la actitud evangelizadora que despierte la adhesión del corazón con la cercanía, el amor y el testimonio. (EG 42)

El Obispo y las Oficinas Administrativas Diocesanas:

  • publicarán la Carta Pastoral, Completando la Alegría, en el periódico diocesano, Inland Register, y la enviarán a los hogares de cada familia registrada en la diócesis a finales de septiembre;
  • programarán reuniones del Obispo o del director del PRSR con los líderes laicos y sacerdotes de cada parroquia o grupo de parroquias durante todo el año para revisar los planes parroquiales que entregaron a la diócesis. También, se darán reportes frecuentemente sobre estas reuniones en el periódico diocesano, Inland Register;
  • consultarán durante todo el año acerca de la necesidad y la viabilidad de establecer un programa para capacitar a los catequistas.

    Líderes Parroquiales:

  • tendrán que leer la Carta Pastoral del Obispo y a más tardar el 15 de octubre comenzarán a trabajar en el desarrollo de un plan de pastoral parroquial de cuatro años;
  • tendrán que presentar su plan de pastoral parroquial de cuatro años al Obispo para el 15 de enero;
  • se comprometerán a implementar el plan de pastoral parroquial de cuatro años adoptado por la parroquia y a en las prioridades de cada año;
  • se comprometerán a hacer un presupuesto cada año para los gastos necesarios para la participación parroquial en las asambleas diocesanas anuales;
  • se comprometerán a dedicar un tiempo en la agenda de cada reunión del Consejo Parroquial durante los próximos cuatro años para discutir las columnas que publique el Obispo en el periódico diocesano, Inland Register, y se comprometerán a evaluar el progreso del plan de pastoral parroquial y su implementación.

    Este año (2014-2015), sin duda, será un año muy ocupado para todos nosotros, pues vamos a poner en marcha el Plan Pastoral Diocesano. La contribución de los líderes parroquiales será especialmente importante para asumir las tareas mencionadas anteriormente. En primer lugar, a partir del 15 de octubre del 2014 los líderes tendrán que empezar a trabajar en hacer un plan de pastoral parroquial de cuatro años que aborde por completo las prioridades que se presentan en esta Carta Pastoral. En segundo lugar, los líderes tendrán que darme este plan de pastoral parroquial antes del 15 de enero del 2015. Entretanto, las parroquias también deben de trabajar en implementar la primera prioridad.

    La Comunidad Parroquial Considerará Tomar las Siguientes Acciones:

  • debe de iniciar el programa, Llamados y Talentos;
  • debe de establecer un vomité de vocaciones en la parroquia para promover las vocaciones y orar por las vocaciones;
  • debe programar un catecismo de verano para niños;
  • debe establecer un programa para aprender más la Teología;
  • debe de fomentar y financiar la participación de los jóvenes en Vocare y Quo Vadis;
  • debe de examinar la eficacia del programa de catequesis parroquial y debe de hacer recomendaciones a la diócesis sobre la necesidad de volver a establecer una oficina diocesana para la educación religiosa o un programa de formación de catequistas;
  • debe programar una misión parroquial dedicada al tema del discipulado intencional y a la formación en la fe;
  • debe establecer un programa de educación adulta durante el Adviento y la Cuaresma;
  • debe de organizar jornadas de estudio de la Biblia;
  • debe de contactar a la oficina del ministerio de una universidad para que inviten a los estudiantes a participar activamente en la Misa o en los eventos parroquiales.

    Los Individuos y las Familias Tienen el Reto de Comprometerse a:

  • leer la Carta Pastoral del Obispo para finales de Octubre;
  • leer las lecturas bíblicas del día o de un pasaje de la Biblia todos los días;
  • leer las columnas del Obispo y del KLS que aparezcan en el periódico de diocesano, Inland Register, durante todo el año;
  • participar activamente y quizás ser parte de los líderes de la parroquia; o ser voluntario para ayudar con los programas de formación organizados por la parroquia y poder asistir a la Asamblea Diocesana en la primavera del 2015;
  • asistir a por lo menos una serie o sesión de formación de fe ofrecida por la diócesis o por la parroquia dentro ese año;
  • examinar las actitudes personales hacia los líderes de la sociedad y de la Iglesia para que las palabras y las acciones de estos coincidan con los valores del Evangelio acerca del respeto por la autoridad y respeto por la dignidad humana.

    2015-2016
    Segunda Prioridad
    Crear Comunidad –Jóvenes – Jóvenes Adultos

    LA DIOCESIS, PARROQUIAS, ESCUELAS Y CADA UNO DE NOSOTROS HACEMOS UN COMPROMISO DE QUE COMO LA IGLESIA CATOLICA EN EL ESTE DE WASHINGTON NOS DEDICAREMOS A CREAR UNA MEJOR VIDA COMUNITARIA MEDIANTE EL DESARROLLO DE NUESTRAS COMUNIDADES PARROQUIALES Y DE NUESTRAS ESCUELAS PARA QUE HAYA UN AMBIENTE MAS ACOGEDOR Y SE PONGA MAS ATENCION A LOS JOVENES, A LOS JOVENES ADULTOS Y A LAS FAMILIAS.

    El Papa Francisco: La Alegría del Evangelio

    La parroquia…tiene una gran plasticidad, puede tomar formas muy diversas que requieren la docilidad y la creatividad misionera del pastor y de la comunidad. …Esto supone que realmente esté en contacto con los hogares y con la vida del pueblo, y no se convierta en una prolija estructura separada de la gente o en un grupo de selectos que se miran a sí mismos. La parroquia es presencia eclesial en el territorio, ámbito de la escucha de la Palabra, del crecimiento de la vida cristiana, del diálogo, del anuncio, de la caridad generosa, de la adoración y la celebración. A través de todas sus actividades la parroquia alienta y forma a sus miembros para que sean agentes de evangelización. Es comunidad de comunidades, santuario donde los sedientos van a beber para seguir caminando, y centro de constante envío misionero. (EG 28)

    La Comunidad Parroquial Considerará Tomar las Siguientes Acciones:

  • iniciar un programa semejante a Vuelvan a la Iglesia (Come Home) para poder atraer a más personas que no vienen a la iglesia y vuelvan a participar;
  • alentar y apoyar a los jóvenes de la parroquia a asistir a eventos diocesanos para jóvenes;
  • si la parroquia no tiene grupo juvenil, establecer uno; y organizar jornadas para la juventud;
  • fomentar y apoyar financieramente a las parejas a participar activamente en los Encuentros Matrimoniales;
  • programar convivencias frecuentes o cenas/reuniones para toda la comunidad;
  • crear un directorio con las fotos de todos los feligreses o un álbum de fotos de la parroquia y publicar una historia de la parroquia;
  • hacer una misión parroquial dedicada al tema de la vida familiar;
  • establecer un día de campamento familiar;
  • Programar la educación religiosa adulta durante el Adviento y Cuaresma con temas basados en la historia de la parroquia, la diócesis y la Iglesia;
  • organizar jornadas de estudio bíblico que tengan como objetivo el tener más fe en la vida familiar;
  • hacer jornadas de trabajo para el mantenimiento de la parroquia y, así, mejorar el aspecto físico de la parroquia.

    Los Individuos y las Familias Tienen el Reto de Comprometerse a:

  • leer las columnas del Obispo y del KLS que aparezcan en el periódico diocesano, Inland Register, durante todo el año;
  • participar activamente y quizás ser parte de los líderes de la parroquia o ser voluntario para ayudar con los programas de formación de fe organizados por la parroquia y poder asistir a la Asamblea Diocesana en el aotoño del 2015;
  • asistir por lo menos a una serie o sesión de formación de fe ofrecida por la diócesis o por la parroquia dentro de un año;
  • invitar a por lo menos un católico que no esté viniendo a la iglesia o que se sienta alejado de la iglesia a asistir a la Misa, a la iglesia o a algún programa ofrecido por la parroquia o por la diócesis dentro del año.

    2016-2017
    Tercera Prioridad
    Renovación Litúrgica - Discipulado - Corresponsabilidad

    LA DIOCESIS, PARROQUIAS, ESCUELAS Y CADA UNO DE NOSOTROS HACEMOS UN COMPROMISO QUE COMO LA IGLESIA CATOLICA EN EL ESTE DE WASHINGTON NOS DEDICAREMOS A LA FRACCION DEL PAN Y ORACION A TRAVES DE LA RENOVACION LITURGICA QUE REFLEJA EL DISCIPULADO AUTÉNTICO Y LA CORRESPONSABILIDAD.

    El Papa Francisco: La Alegría del Evangelio

    La memoria es una dimensión de nuestra fe. … Jesús nos deja la Eucaristía como memoria cotidiana de la Iglesia, que nos introduce cada vez más en la Pascua (cf. Lc 22:19). … Junto con Jesús, la memoria nos hace presente “una verdadera nube de testigos (Hb 12:1). Entre ellos, se destacan algunas personas que incidieron de manera especial para hacer brotar nuestro gozo creyente: “Acordaos de aquellos dirigentes que os anunciaron la Palabra de Dios” (Hb 13:7). A veces se trata de personas sencillas y cercanas que nos iniciaron en la vida de la fe: “Tengo presente la sinceridad de tu fe, esa fe que tuvieron tu abuela Loida y tu madre Eunice” (2 Tim1:5). El creyente es fundamentalmente “memorioso.” (EG 13)
    La Eucaristía, si bien constituye la plenitud de la vida sacramental, no es un premio para los perfectos sino un generoso remedio y un alimento para los débiles. (EG 47)
    La Iglesia evangeliza y se evangeliza a sí misma con la belleza de la liturgia, la cual también es celebración de la actividad evangelizadora la fuente de un renovado impulso donativo. (EG 24)

    La Comunidad Parroquial Considerará Tomar las Siguientes Acciones:

  • establecer un comité de corresponsabilidad (stewardship) en la parroquia;
  • establecer una comisión litúrgica en la parroquia;
  • programar testimonios de feligreses periódicamente para que den testimonio de cómo la corresponsabilidad es una forma de vida;
  • programar una jornada informativa de ministerios parroquiales para invitar a la participación y la formación de nuevos ministros;
  • programar una misión parroquial dedicada a los temas de la liturgia, los diferentes tipos de oración y meditación, la inculturación y/o de corresponsabilidad;
  • programar en el Adviento y la Cuaresma la educación de adultos con los temas de la liturgia, el Sacramento de la Reconciliación y con un enfoque sobre la corresponsabilidad basada en la fe;
  • programar periódicamente servicios de Reconciliación, Unción de los enfermos y la adoración del Santísimo Sacramento con Bendición.

    Los Individuos y las Familias Tienen el Reto de Comprometerse a:

  • leer los artículos del Obispo y los artículos del KLS sobre la tercera prioridad en el periódico diocesano, Inland Register, durante todo el año;
  • orar y considerar dar un servicio a la parroquia en cualquier ministerio litúrgico, como voluntario; ayudar con el programa de corresponsabilidad y asistir a la Asamblea Diocesana en el otoño del 2016;
  • asistir por lo menos a una serie o sesión de la tercera prioridad ofrecida por la diócesis o por la parroquia;
  • participar en los esfuerzos de la parroquia para aumentar su propia asistencia a la Misa dominical.

    2017-2018
    Cuarta Prioridad
    Servicio Social - Ecumenismo - Evangelización

    LA DIOCESIS, PARROQUIAS, ESCUELAS Y CADA UNO DE NOSOTROS HACEMOS UN COMPROMISO DE QUE COMO LA IGLESIA CATOLICA EN EL ESTE WASHINGTON NOS DEDICAREMOS A LA DIFUSIÓN DEL SERVICIO SOCIAL, ECUMENISMO Y EVANGELIZACIÓN PARA COMPARTIR NUESTROS BIENES CON LOS MAS NECESITADOS POR MEDIO DE UNA ORGANIZACION SOCIAL, COMPARTIR LA BUENA NOTICIA A TRAVES DE LA EVANGELIZACION Y CONSTRUIR ENLAZES ECUMENICOS A TRAVES DEL DIALOGO INTERRELIGIOSO.

    El Papa Francisco: La Alegría del Evangelio

    Por consiguiente, un evangelizador no debería tener permanentemente cara de funeral. (EG 10)
    La Iglesia en salida es la comunidad de discípulos misioneros que primerean. … Vive un deseo inagotable de brindar misericordia. …¡Atrevámonos un poco más a primerear! … La comunidad evangelizadora se mete con obras y gestos en la vida cotidiana de los demás, achica distancias…asume la vida humana, tocando la carne sufriente de Cristo en el pueblo. Los evangelizadores tienen así “olor a oveja” y éstas escuchan su voz. Luego, la comunidad evangelizadora se dispone a acompañar.” Acompaña a la humanidad en todos sus procesos, por más duros y prolongados que sean. ...Celebra y festeja cada pequeña victoria, cada paso adelante en la evangelización. (EG 24)
    Los signos de división entre los cristianos en países que ya están destrozados por la violencia agregan más motivos de conflicto por parte de quienes deberíamos se un atractivo fermento de paz. ¡Son tantas y tan valiosas las cosas que nos unen! Y si realmente creemos en la libre y generosa acción del Espíritu, ¡cuántas cosas podemos aprender unos de otros! No se trata solo de recibir información sobre los demás para conocerlos mejor, sino de recoger lo que el Espíritu ha sembrado en ellos como un don también para nosotros. (EG 246)

    La Comunidad Parroquial Considerará Tomar las Siguientes Acciones:

  • programar servicios ecuménicos incluyendo el intercambio de púlpitos con las comunidades cristianas vecinas;
  • invitar a las Caridades Católicas para hacer presentaciones sobre los esfuerzos voluntarios de la pastoral social de la diócesis;
  • invitar a las Caridades Católicas para hacer presentaciones sobre los esfuerzos voluntarios de la pastoral social de la diócesis;
  • establecer un comité de justicia social en la parroquia o un programa similar;
  • establecer un comité parroquial para el respeto a la vida;
  • iniciar un programa de enfermería en la parroquia;
  • programar un viaje de misión intergeneracional;
  • integrar proyectos de justicia social y cuestiones sobre la vida en los programas de catequesis;
  • programar frecuentes sesiones de información donde la gente pueda traer a personas o familias que no van a la iglesia;
  • establecer o mejorar el proceso de RCIA parroquial;
  • programar una misión parroquial dedicada a los temas de la justicia social, la caridad, la unidad de los cristianos, el discipulado intencional;
  • establecer en el Adviento y la Cuaresma sesiones bíblicas ecuménicas sobre la justicia social;
  • identificar las necesidades específicas de los miembros de la comunidad que sufren de la pobreza, la soledad y los problemas físicos y emocionales y diseñar un programa para servirles.

    Los Individuos y las Familias Tienen el Reto de Comprometerse a:

  • leer los artículos del Obispo y los artículos del KLS sobre la cuarta prioridad en el periódico diocesano, Inland Register;
    orar y considerar ayudar como voluntario en las Caridades Católicas, San Vicente de Paúl o en algún programa social existente en la parroquia;
    asistir a un servicio ecuménico de oración, la Conferencia Cornerstone del WSCC, o un grupo de estudio bíblico organizado por la parroquia o la diócesis, y asistir a la Asamblea Diocesana en el otoño del 2017;
    asistir por lo menos a una serie o sesión de la cuarta prioridad ofrecido por la diócesis o la parroquia;
  • invitar por lo menos a una persona inactiva para asistir a la iglesia, la Misa o algún programa ofrecido por la parroquia o diócesis.

    OBSERVACIONES FINALES

    Existe amplia evidencia de que muchos en la comunidad católica están entusiasmados con el proceso que Conocer, Amar y Servir ofrece al comenzar el segundo siglo de la vida y ministerio de nuestra Iglesia local. Como mencioné al principio de esta Carta Pastoral, estoy asombrado por el buen número de feligreses que ya han contribuido con su tiempo, talento y tesoro para asegurar el éxito de este esfuerzo. Usted puede alegrarse de que un donador anónimo de fuera de la diócesis otorgó una considerable donación para cubrir la mayoría de los gastos del proceso Conocer, Amar y Servir, incluyendo los gastos de tener disponible esta Carta Pastoral en su casa además del periódico, Inland Register, y parcialmente las asambleas anuales diocesanas y algunos de nuestros programas de educación durante los próximos cuatro años y algunos de nuestros programas educativos diocesanos.

    Más allá de cualquier consideración material, sin embargo, el éxito del proceso Conocer, Amar y Servir requerirá nuestro replanteamiento de los objetivos, la estructura, el estilo y métodos de cómo nosotros, como católicos individuales, vivimos nuestra fe y cómo nuestras parroquias y la diócesis sirven a los demás continuando la misión de Cristo en nuestros días. Esto es exactamente a lo que el Papa Francisco dice cuando nos llama en su Exhortación Apostólica a ser audaz, creativo y sobre todo a “abandonar la actitud complaciente que dice: ‘siempre lo hemos hecho de esta manera’” (EG 33).

    Como los participantes de la Reunión de Líderes identificaron apropiadamente y lo demostraron personalmente, todos debemos de participar en esto para que se vuelva una realidad. Esto significa que debemos:

  • comprometernos como feligreses y líderes para asumir el duro trabajo de explorar nuevas formas de cómo ser parroquia y diócesis para que otros puedan llegar a conocer la alegría del Evangelio;
  • tener un liderazgo, laico y ordenado, que es valiente y visionario;
  • salir a un territorio desconocido, y en gran parte inexplorado, y confiar unos en otros para compartir la responsabilidad y la propiedad de la Iglesia;
  • desarrollar relaciones dadoras de vida entre laicos y miembros ordenados y valorar la responsabilidad, colaboración y el respeto mutuo de los dones de los demás;
  • pasar de una mentalidad de mantenimiento a una de misión;
  • Responder con un “sí” a la pregunta: “¿Estás listo para hacer esto?”

    Comencé esta Carta Pastoral con palabras que han sido compartidas a través de los siglos y que vienen de la comunidad conocida como “La Comunidad del Discípulo Amado.” Esta comunidad se negó a acobardarse ante los desafíos que enfrentaban desde dentro y fuera de la comunidad, y nos dejaron un testimonio inspirador de cómo nuestras vidas pueden ser transformadas a través de un encuentro con el Señor Resucitado. Su testimonio nos anima, a nosotros los descendientes de aquellos primeros cristianos, a asumir con nuevo ímpetu y vigor nuestro llamado a ser discípulos de Jesús, a no desear nada menos que disfrutar de la alegría que lleva consigo el compartir a Jesús con los demás.

    Vale la pena repetir la siguiente línea del pasaje que cité al comienzo de esta Carta Pastoral porque da una visión más profunda de lo que esa comunidad hizo para escribir sus conmovedoras palabras: Escribimos estas cosas para que nuestra alegría sea completa. (I Juan 1: 4)

    Esto no es una expresión de interés propio. Más bien, es una invitación para que entendamos que la mayor alegría que podemos experimentar en la vida viene del encuentro con Jesucristo y acompañar a otros en ese mismo caminar. Esa es la promesa que se nos ofrece cuando cada uno de nosotros asumimos la iniciativa Conocer, Amar y Servir en nuestra diócesis, en nuestras parroquias y en nuestras casas. Muy a menudo estamos agobiados por las preocupaciones e inquietudes, ansiedades y cargas, y tenemos hambre de este tipo de alegría que nos anime.

    Después de haber sido sacerdote por casi cuarenta años y un obispo diocesano por dieciséis años, he llegado a conocer muchas veces este tipo de alegría. Es una alegría que sostiene en los momentos de angustia, decepción, presión y problemas. Es una alegría que he experimentado en los momentos agraciados de la celebración de los Ritos de la Iniciación Cristiana, el Sacramento de la Penitencia, la profesión solemne de una Religiosa, cuando ayudo a los pobres, consuelo a los moribundos y a los tristes, educo a los jóvenes, en la ordenación de los nuevos diáconos y sacerdotes. Es una alegría que el mundo no puede dar ni quitar. Es una alegría que dura, aumenta y madura más cuando veo a otros que están respondiendo a la llamada de Cristo a ser sus discípulos. Y, ahora es una alegría que siento una vez más al esperar todo lo bueno que saldrá de este proceso de KLS.. Al igual que aquellos primeros cristianos que expresaron su alegría al saber que su trabajo sería una inspiración a otros a aceptar la misión de Cristo, termino utilizando sus palabras para expresar lo que hay en mi corazón:

    Les escribo estas cosas para que mi alegría sea completa.

    Sinceramente suyo en Cristo,

    Reverendísimo Blase J. Cupich
    Obispo de Spokane

    Solemnidad de La Asunción de la Santísima Virgen María, 2014


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