Catholic Diocese of Spokane, Washington


De Parte del Obispo

"El espíritu de graduación"


por el Sr. Obispo Mons. William S. Skylstad

(Del edición 12 junio 2008 del Inland Register)

Éste es el tiempo de graduaciones. Ayer, cuando escribí esto, acababa de volver de un fin de semana de visita a Walla Walla para las celebraciones de las Confirmaciones/ Primera Eucaristía, graduaciones, y una Misa de Licenciatura. Estas celebraciones no son sólo significativas para los confirmados y graduados, son especiales para todos nosotros - familias, comunidades de fe y escuelas. El espíritu de tales eventos demuestra gratitud, alegría, y esperanza.

El significado de la raíz de la palabra graduación significa un “paso.” Más y más llegamos a realizarnos que en nuestra sociedad ese aprendizaje verdaderamente nunca se detiene. En cierto sentido graduación es un hito, una marca en el camino de nuestra vida. La ceremonia de “graduación” de la escuela primaria de Asunción, en Walla Walla es adecuadamente llamada promoción. Muchos estudiantes después de la escuela secundaria siguen adelante a la universidad para más estudios. Lo mismo después de los cuatro años de universidad, puede haber otros estudios para los graduados en muchas profesiones, y así se designa una educación continuada. Cuando celebramos la realización de los Sacramentos de Iniciación, estos momentos no son el “final,” pero en verdad un nuevo principio. El Sacramento de Confirmación nos sella con los dones del Espíritu Santo. El espíritu santo continúa amoldándonos y formándonos. Si estamos abiertos al poder del Espíritu, experimentaremos transformaciones y cambio en toda nuestra vida. La Santa Eucaristía también continúa tocarnos cuando recibimos el Pan de Vida y el proceso de la jornada de nuestra vida. Una comunidad de fe nos proporciona apoyo y oportunidades de crecimiento. Como una familia, una comunidad de fe es siempre muy humana, en cada sentido de la palabra. En los últimos dos días, he oído comentarios de que todos los miembros de los dos cursos mayores de la escuela secundaria van a la universidad. Ese espíritu del deseo de aprender es una cualidad muy saludable. No hace mucho oí que un administrador público escolar habla de la complejidad creciente del mundo en el que vivimos. Su comentario ya no es lo que vemos es una realización de la escuela secundaria y/o los años de la universidad, como suficiente para la jornada humana. Aprendizaje continuado debe volverse parte de nuestra sicología cuando parte de toda la vida. San Pablo habla de transformarnos en una nueva persona. Todos nosotros cambiamos, y cambiamos con aprendizaje.

El conocimiento en las últimas décadas ha aumentado extensamente. Hablábamos de que el conocimiento se dobla cada cierto tiempo. Esa comparación casi no tiene sentido ahora, porque estamos expuestos a tanto. La edad de la red nos ha ayudado inmensamente. Algunos de los niños, que se preparan para la Confirmación, hallaron su santo favorito en el Internet, y usan su nombre para la Confirmación. Todavía con la complejidad del mundo en el que vivimos, debemos mantenernos firmes, conectó con la tierra en nuestro tiempo, con una perspectiva apropiada en la vida, que nos habla de estar enraizados en el Evangelio y así estar equilibrados en nuestra jornada de fe. Decisiones complejas demandan sabiduría. La presión de una cultura individualista nos llama a ser sensibles a los demas, no sólo en mi pequeño mundo, sino a toda la comunidad mundial. La Palabra de Dios en la Sagrada Escritura y la tradición son ricas en las enseñanzas de la Iglesia, que nos invitan a reflexionar y a estar informados. Los documentos del Concilio Vaticano Segundo, las encíclicas de los Papas, el Catecismo católico para Adultos, el Estudio de las Escrituras, las declaraciones de la Conferencia de los obispos: todo de estos, y más, proporciona una oportunidad rica por aprendizaje continuado y de crecimiento. Una y otra ves he oído a los patrocinadores para los candidatos en el RCIA (Rito de Iniciación cristiana para Adultos) comentario de cómo se han enriquecido con la participación en el proceso de formación. El aprendizaje continuado nos da un sentido de premio en contacto con lo mejor de las personas y nos da energía sobre lo que han aprendido.

Cuando miramos hacia el futuro, nuestros jóvenes hoy encaran muchos desafíos. Como el precio de la gasolina que va sobre $4 un galón, cuan pequeña es y continúa siendo la posibilidad de un lugar de trabajo, cuando nos volvemos más y más una población envejecida, cuando los cambios demográficos se producen tan rápido, cuando la industria continúa desenvolviéndose, no es tan fácil ordenar todo y discernir bien lo que podría ser una buena ocupación o trabajo. Como es así con muchas cosas en vida, oramos por sabiduría en la toma de decisiones y en el apoyo de los unos a los otros cuando tratamos de discernir lo que hacemos.

Es por eso que nuestra fe y nuestra comunidad de fe son tan importantes. Nuestra llamada a la santidad de vida nos ayuda guarda un sentido de equilibrio y perspectiva. Nuestra relación con Jesús y sus enseñanzas nos dan una dirección y una fundación para nuestra toma de decisiones. Nuestra tradición nos da valores que son más amplios y duraderos, no sujetos a los antojos del momento o de la situación.

¡Graduados, felicitaciones! Que Dios les bendiga. Que siempre estén agradecidos por las muchas bendiciones, y que la Sabiduría de Dios este en sus corazones cuando viajan al futuro. Estamos siempre con ustedes en oración en esa jornada.

- Tradujo Hermana Myrta Iturriaga SP


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