Catholic Diocese of Spokane, Washington


De Parte del Obispo

"Un profundo espíritu de acción de gracias"


por el Sr. Obispo Mons. William S. Skylstad

(Del edición 13 noviembre 2008 del Inland Register)

Todos nosotros, celebraremos la fiesta nacional de acción de gracias. Las familias se reúnen, a veces vienen de muy lejos. Una comida de acción de gracias es siempre muy especial. Y para algunos, por supuesto, fútbol.

Las parroquias normalmente tienen una Misa de Acción de Gracias esa mañana, y la asistencia normalmente es buena. Usamos esta ocasión como una expresión de gratitud, pero, a veces, deseo saber si ésas gracias se han vuelto un poco funcionarias y superficiales.

Ésa es una pregunta que debo preguntarme en mi ministerio como obispo. He sido tan bendecido. Pero puede ser demasiado fácil tomar esas bendiciones como algo muy natural, sin darle el aprecio por lo que Dios me ha dado. Les sugeriría, que cada uno de nosotros miráramos en nuestros corazones e hiciéramos una lista por todas las cosas por las que tendríamos que mostrar nuestro aprecio y dar gracias en nuestras vidas.

Éste es el año de San Pablo. Las riquezas de las escrituras de San Pablo nos proporcionan los fundamentos de las enseñanzas de la Iglesia. Un aspecto de sus cartas es su constante espíritu de gratitud. “Doy a ustedes mis agradecimientos” (Col 3: 15); “Siempre le doy gracias a Dios, Padre por todo” (Efesios 5: 20). Debiéramos recordar siempre la historia del Evangelio de Jesús, cuando el cura a los diez leprosos. Solo uno de los diez volvió a dar gracias al Señor. Jesús usa este momento para hacernos notar un punto importante para todos nosotros.

Día de acción de gracias es una oportunidad para todos nosotros de entrar en un espíritu más hondo de gratitud, en nuestra vida diaria. Un día al año, es una gran fiesta nacional, pero cada día del año es mucho más, de ese modo se puede desarrollar una real santidad de vida. Ofreceré cuatro áreas para nuestra reflexión, al acercarnos a este Día de acción de gracias 2008.

Primeros, debemos agradecer a nuestro Dios. Dios nos ha bendecido cada uno de nosotros con vida y fe. La Fe es algo ninguno de nosotros se ha ganado. En verdad, es un regalo de Dios. Debe ser un regalo que verdaderamente valoramos y realmente atesoramos en nuestros corazones. Fe en Dios y en su Providencia Divina nos da un sentido de orientación en la vida, que no podemos encontrar de otro modo. Parte de nuestra vida de fe en nuestra tradición católica que se desarrolla alrededor de los sacramentos y de la celebración de los sacramentos.

La Eucaristía es la cúspide y fuente de nuestra vida espiritual. ¿Vivimos esa realidad? ¿Recibe Dios nuestra acción de gracias cada domingo en la Eucaristía? En la Ultima Cena Jesús nos dice que hagamos eso en memoria de él. Las Personas profundamente agradecidas recuerdan esto y valoran la Eucaristía en sus vidas. Cuando nos congregamos en la mesa del Señor el domingo, el amor de Jesús nos invita individualmente y en comunidad a dar gracias. La raíz de la palabra Eucaristía es dar gracias.

Segundo, como personas profundamente agradecidas, recordamos a aquellos con quienes vivimos, trabajamos, y reunimos. Gratitud para con sus esposos/as, para con sus padres, sus hijos, para los que nos sirven en puestos públicos, a cada nivel de nuestra sociedad, para con nuestra parroquia, con la Iglesia: es una rica oportunidad. La gratitud nunca depende de la perfección del otro. A veces es fácil poner ese tipo de limitación – antes de ser agradecidos, tienen que llenar de algún modo nuestras esperanzas. Pero como nos dice San Pablo, “Den gracias, siempre y por todo.”

Vivimos en un mundo bello. La Puesta del sol con todos los matices de colores en este tiempo del año, los colores del otoño nos habla de la belleza de nuestro mundo. Aquí en el Noroeste, hemos sido bendecidos, sobre todo con la belleza y la diversidad de la creación. Uno de mis pantallas favoritas en la red, es una galaxia diferente del universo, cada día. La inmensidad en número y espacio vuelan nuestra mente, en un misterio cuando tratamos de comprender estos magníficos espectáculos. Un Dios maravilloso y amoroso tiene fijo, todo esto en un movimiento constante en la creación. La realidad dinámica de nuestro universo y del mundo deberían llevarnos a una gratitud profunda para con nuestro Creador. Mi esperanza es que todo esto nos lleve a un espíritu y a una actitud mística más honda, mirando todo con los ojos de la fe.

Finalmente, les sugeriría que nosotros que hemos sido ricamente bendecidos con recursos, que nos dan una notable forma de vida.

Sí, vivimos en una crisis económica, pero sabemos lo que es caminar por un pasillo de un supermercado. Sí, estamos preocupados de esto y de eso, pero la abundancia de nuestra nación es rica y abundante, sobre todo cuando la comparamos con el resto del mundo, esto nos llama en gratitud a ser generosos. Todos nosotros miramos detenidamente nuestro talonario de cheques. ¿Manifiestan las anotaciones, un espíritu de gratitud y generosidad? No recibimos un sueldo alto como el de un obispo, pero he sido más generoso, en gratitud por los recursos que se me han dado. Las bendiciones que recibo son muchísimas como para dar una excusa de que no tengo suficiente en mi cuenta bancaria.

El Día de Acción de Gracias es una Fiesta Nacional maravillosa. Pero además, pero agregaría, que es una gran oportunidad para mirar en nuestros corazones y verdaderamente medir nuestro sentido de gratitud en la vida. Sí, gratitud al Señor, y de los unos para con los otros, por la magnificencia del mundo y del universo, y todas las bendiciones materiales.

¡Una bendita y feliz acción de gracias para todos!

- Tradujo Hermana Myrta Iturriaga SP


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