Catholic Diocese of Spokane, Washington



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La Indulgencia Jubilar

del Inland Register

(del Inland Register de 21 abril 2016)

Deseo que la indulgencia jubilar llegue a cada uno como genuina experiencia de la misericordia de Dios, la cual va al encuentro de todos con el rostro del Padre que acoge y perdona, olvidando completamente el pecado cometido. Para vivir y obtener la indulgencia los fieles están llamados a realizar una breve peregrinación hacia la Puerta Santa, abierta en cada catedral o en las iglesias establecidas por el obispo diocesano y en las cuatro basílicas papales en Roma, como signo del deseo profundo de auténtica conversión. Igualmente dispongo que se pueda ganar la indulgencia en los santuarios donde se abra la Puerta de la Misericordia y en las iglesias que tradicionalmente se identifican como Jubilares. Es importante que este momento esté unido, ante todo, al Sacramento de la Reconciliación y a la celebración de la santa Eucaristía con una reflexión sobre la misericordia. Será necesario acompañar estas celebraciones con la profesión de fe y con la oración por mí y por las intenciones que llevo en el corazón para el bien de la Iglesia y de todo el mundo.

Pienso, además, en quienes por diversos motivos se verán imposibilitados de llegar a la Puerta Santa, en primer lugar los enfermos y las personas ancianas y solas, a menudo en condiciones de no poder salir de casa. Para ellos será de gran ayuda vivir la enfermedad y el sufrimiento como experiencia de cercanía al Señor que en el misterio de su pasión, muerte y resurrección indica la vía  maestra para dar sentido al dolor y a la soledad. Vivir con fe y gozosa esperanza este momento de prueba, recibiendo la comunión o participando en la santa misa y en la oración comunitaria, también a través de los diversos medios de comunicación, será para ellos el modo de obtener la indulgencia jubilar.

Mi pensamiento se dirige también a los presos, que experimentan la limitación de su libertad. El Jubileo siempre ha sido la ocasión de una gran amnistía, destinada a hacer partícipes a muchas personas que, incluso mereciendo una pena, sin embargo han tomado conciencia de la injusticia cometida y desean sinceramente integrarse de nuevo en la sociedad dando su contribución honesta. Que a todos ellos llegue realmente la misericordia del Padre que quiere estar cerca de quien más necesita de su perdón. En las capillas de las cárceles podrán ganar la indulgencia, y cada vez que atraviesen la puerta de su celda, dirigiendo su pensamiento y la oración al Padre, pueda este gesto ser para ellos el paso de la Puerta Santa, porque la misericordia de Dios, capaz de convertir los corazones, es también capaz de convertir las rejas en experiencia de libertad.

He pedido que la Iglesia redescubra en este tiempo jubilar la riqueza contenida en las obras de misericordia corporales y espirituales. La experiencia de la misericordia, en efecto, se hace visible en el testimonio de signos concretos como Jesús mismo nos enseñó. Cada vez que un fiel viva personalmente una o más de estas obras obtendrá ciertamente la indulgencia jubilar. De aquí el compromiso a vivir de la misericordia para obtener la gracia del perdón completo y total por el poder del amor del Padre que no excluye a nadie. Será, por lo tanto, una indulgencia jubilar plena, fruto del acontecimiento mismo que se celebra y se vive con fe, esperanza y caridad.

La indulgencia jubilar, por último, se puede ganar también para los difuntos. A ellos estamos unidos por el testimonio de fe y caridad que nos dejaron. De igual modo que los recordamos en la celebración eucarística, también podemos, en el gran misterio de la comunión de los santos, rezar por ellos para que el rostro misericordioso del Padre los libere de todo residuo de culpa y pueda abrazarlos en la bienaventuranza que no tiene fin.”

– Carta de Papa Francisco al Arz. Fisichella

¿Qué es una Indulgencia Plenaria?

• La remisión de la pena temporal por los pecados ya perdnados (i.e., el purgatorio).
• Una indulgencia es parcial o plenaria (i.e., llena).
• Cada Católico puede recibir una indulgencia cada día en el año Jubilar, que lleve a cabo el 20 de Noviembre del 2016.
• La indulgencia puede ser para a sí mismo o puede ser aplicado por los difuntos (e.g., hermanos, los padres, abuelos, etc.).

Las 7 Obras de Misericordia Corporales

• Dar de comer al hambriento;
• Dar de beber al sediento;
• Vestir al desnudo;
• Dar posada al peregrino;
• Visitar y cuidar a los enfermos;
• Visitar al cautivo;
• Enterrar a los muertos.

Las 7 Obras de Misericordia Espirituales

• Enseñar al que no sabe;
• Dar buen consejo al que lo necesita;
• Corregir al que yerra;
• Sufrir con paciencia los que nos hacen daño;
• Perdonar las ofensas;
• Consolar al afligido;
• Rogar a Dios por vivos y difuntos.

Los Requisitos para Recibir la Indulgencia Jubilar

1. Regresar (“Volveré donde mi Padre…”—Lucas 15:18)
• La peregrinación a la Puerta Santa al Catedral de Nuestra Señora de Lourdes o a la Parroquia de San Patricio en Pasco

o bien

• Cumplir una de las Obras de Misericordia Corporales o Espirituales.

2. Reconciliar (“Padre, he pecado contra Dios y contra ti…”—Lucas 15:21)

• Recibir el Sacramento de la Reconciliación (la Confesión) 20 días antes o después
• Recibir la Santa Comunión (en el día de la peregrinación o la Obra de Misericordia)
• Hacer oración por la Iglesia y por las intenciones del Papa (El Credo de los Apóstoles, el Padre Nuestro, el Ave María, y la Gloria al Padre)

*No es necesario confesarse cada día que uno recibe una indulgencia; confesarse una vez al mes es suficiente. Pero es necesario recibir la Santa Comunión y rezar las oraciones cada día que uno recibe una indulgencia.


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